“Donde hay un medio comunitario, hay un centro cultural.”

Belisario: un punto de cultura vivo desde el corazón del mercado

En el corazón del Mercado Belisario Domínguez, un espacio comunitario mantiene viva la tradición y el arte popular a través de talleres, oficios y actividades culturales autogestivas.

CULTURA

Redacción Vertientes medios.

10/18/20253 min read

Guadalajara, Jalisco.  En medio del bullicio del Mercado Belisario, entre puestos, aromas y colores, un pequeño espacio se ha convertido en un refugio para el arte, la palabra y la comunidad. Es el Espacio Cultural Belisario, coordinado por Pedro Solórzano, comerciante del mercado y promotor cultural que, con esfuerzo cotidiano y compromiso colectivo, ha mantenido viva una propuesta cultural desde abajo, abierta a todas y todos.

El proyecto tiene ya varios años de trabajo y desde hace unos forma parte de la red de Puntos de Cultura Guadalajara, iniciativa que replica el modelo impulsado en Brasil por Célio Turino, historiador, gestor cultural y exsecretario de Ciudadanía Cultural del Ministerio de Cultura durante el gobierno de Lula da Silva. Turino planteó una política pública basada en el reconocimiento de las prácticas culturales comunitarias existentes, defendiendo que la cultura no se impone ni se gestiona desde arriba, sino que brota de la vida cotidiana de los pueblos

“Un país solo se transforma cuando se reconoce la cultura viva de su gente”, escribió Turino al presentar la propuesta que más tarde inspiraría programas similares en toda América Latina.

En Guadalajara, el programa local Puntos de Cultura agrupa espacios que desde hace años —o meses— trabajan por su cuenta, sosteniéndose con sus propios recursos, ideas y formas de organización. Espacios como el Belisario reivindican el espíritu genuino de la propuesta: autogestión, arte y comunidad. Funciona como puente institucional entre los colectivos culturales y el gobierno, a través de una convocatoria anual que otorga apoyos a ciertos proyectos. Estos apoyos representan un respiro simbólico y material, que contribuye a fortalecer la continuidad de los espacios culturales autogestivos y comunitarios, para que no desaparezcan. Sin embargo, son las y los propios colectivos quienes invierten de su bolsillo —en trabajo, tiempo y compromiso— para sostener sus iniciativas y mantener viva la cultura desde los territorios.

Desde su papelería dentro del mercado, Pedro ha logrado reunir a artistas, poetas, músicos y vecinas del barrio para sostener un espacio que no solo ofrece actividades culturales, sino que construye un lugar de encuentro, memoria y pertenencia.

Ha desarrollado diversas actividades dentro del espacio y elaboró carros alegóricos, catrinas, cuadros y piezas de papel maché, con el objetivo de empoderar a las mujeres que asistían, enseñándo a replicar estas técnicas y generar pequeños ingresos a través de muebles de yeso, accesorios para el hogar y decoraciones, fomentando autonomía y auto manutención a través del hacer artístico.

Talleres, presentaciones artísticas, tertulias y expresiones populares forman parte de una programación que mantiene viva la idea de que la cultura también se cultiva desde los mercados. Pedro Solórzano combina su trabajo como comerciante con la promoción cultural.

Trabajo como tallerista en Colmena Rancho Nuevo donde Incluso gestionó para sus estudiantes  visitas a lo municipios a Tonalá y Tlaquepaque para conocer la obra de maestros artesanos, destacando la importancia de compartir oficio, la memoria de la técnica y la preservación del saber artesanal. El Espacio Cultural Belisario continúa con la fuerza de quienes asumen que hacer cultura es también construir comunidad. En su andar, encarna la esencia del proyecto latinoamericano de los Puntos de Cultura: sembrar arte donde otros solo ven comercio, y construir esperanza desde los territorios donde el pueblo habita y crea

Pedro también es escultor y pintor, con habilidades en carpintería, y parte de su obra ha sido reconocida públicamente; entre sus trabajos más destacados se encuentra la restauración de esculturas históricas en Jalisco, como la escultura del Charro en la Glorieta de Avenida Revolución en Guadalajara, realizada en 2020, una figura emblemática de la charrería.

Espacio Cultural Belisario Domínguez

Un espacio cultural en el mercado.